Estudian en medio de serpientes y a merced del desierto

 “Ciudad Universitaria” de la Universidad Autónoma de Ciudad de Juárez (UACJ) se ubica en medio del desierto; 10 mil 500 estudiantes llevan su formación académica en un entorno donde cada día gira la "ruleta rusa" ya que pueden perder la vida por mordeduras de serpiente y otros peligros.

Dada la lejanía con el resto de la mancha urbana, la construcción más cercana a Ciudad Universitaria es el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) Número 9, con el que existe una distancia de cuatro kilómetros.

En cambio, los servicios de emergencia más cercanos se ubican a 33 kilómetros de distancia. En caso de una contingencia, el tiempo de traslado sería de entre 35 a 53 minutos, según las estimaciones de tránsito de Google Maps.

El centro de salud más cercano es la clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) número 66, que se localiza a 23 kilómetros de distancia, con un tiempo de traslado de 34 minutos.

La estación de la Policía Municipal ‘Distrito Sur’, que es la unidad de cuerpos policiacos más próxima, está a 25 kilómetros; mientras que las unidades de la estación de bomberos podrían tardar hasta 39 minutos en llegar, pues se encuentran a 26 kilómetros.

De acuerdo con el director del campus, Absalón Uruchurtu Moreno, existe un convenio con las corporaciones de emergencia en el que se determinó que el tiempo de respuesta sería menor a 30 minutos, pese a las distancias y tiempos estimados de llegada.

La ubicación y planeación de este complejo educativo provocaron que, en 2014, el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) lo calificara como una “aberración urbana”.

Se trata de un complejo educativo fundado en 2010 por el rector Ricardo Duarte Jáquez, hermano del exgobernador, César Duarte. El lugar se encuentra en la reserva desértica de San Isidro Zaragoza.

En su informe “¿Quién manda aquí? La gobernanza de las ciudades y el territorio en México”, el IMCO cuestionó y criticó el proyecto académico y de ocupación territorial a cargo de la UACJ.

De acuerdo con el IMCO, si bien este complejo pudo inyectar vitalidad y dinámica a la ciudad, los beneficios quedaron en automático cancelados por “la inexplicable decisión de construir Centro Universitario en un predio remoto”, pues no existen documentos que justifiquen y avalen la construcción del complejo en medio del desierto.

El IMCO señaló que, con el entorno de la ciudad llena de maquiladoras, lotes baldíos, casas y edificios abandonados, no hubiera sido difícil encontrar sitios donde construir infraestructura académica. Así pues, se perdió la oportunidad de que Juárez hubiera dejado de ser una ciudad meramente industrial para convertirse en una ciudad universitaria, sentenció el documento del instituto.

Por último, el IMCO aseguró que la Ciudad Universitaria contribuyó a agravar uno de los mayores problemas de Ciudad Juárez: dispersión y desorden espacial “a mayor dispersión, mayor inseguridad.”

En la actualidad, la inseguridad es uno de los problemas al que ya se enfrentan los estudiantes y maestros que acuden a la Ciudad Universitaria, pues durante las últimas semanas se han reportado que los vehículos  en los que se trasladan éstos han sido apedreados durante la noche.

Absalón Uruchurtu, director del campus, opinó que los medios de comunicación “sobredimensionan” esta situación, y calificó como “travesuras” al hecho de que los vehículos de estudiantes y maestros sean apedreados de regreso a sus casas.

Pero aún con la supuesta sobredimensión del problema, Uruchurtu dijo que se presentará una propuesta al alcalde de Ciudad Juárez, Armando Cabada, para que la Policía Municipal instale una base de operaciones cerca de la zona habitacional más próxima al complejo, lo cual inhibirá, según el director, los incidentes delictivos de los que son víctimas la comunidad universitaria y los habitantes de la zona.

De acuerdo con la organización World Wildlife Fund (WWF), el municipio de Juárez se encuentra en la eco-región denominada Desierto Chihuahuense, considerado el más grande de los desiertos de Norteamérica.

La diversidad animal nativa de este ecosistema incluye a 76 especies de reptiles. La zona en donde está construida la CU ha dispersado flora y fauna, sin embargo, la presencia de reptiles venenosos en las instalaciones de la UACJ es constante.

Según Uruchurtu, durante el 2017 se reportaron seis incidentes donde estudiantes y maestros se encontraron con culebras debajo de sus automóviles y en los edificios.

Paola es una estudiante del campus que narró que, mientras se encontraba en su clase, escuchó un sonido parecido a una fuga de gas, pero cuando salió del edificio se percató de que el sonido era emitido por una víbora de cascabel.

La presencia del reptil llamó la atención de los estudiantes, quienes se reunieron alrededor del animal para fotografiarlo y tomarle video.

El personal de la universidad encargado de enfrentar situaciones de este tipo son los guardias de seguridad y los intendentes quienes, de acuerdo con el director del campus, fueron capacitados para lidiar con las serpientes, tarántulas, linces y coyotes.

A raíz de estos avistamientos, la UACJ colocó mantas con protocolos para saber qué hacer en caso de resultar mordido por una víbora de cascabel.

El protocolo termina hasta el traslado de la víctima al hospital más cercano, pues la universidad carece de los antídotos y medicamentos contra el veneno suministrado por ese reptil.

El director Uruchurtu aseguró que los antídotos deben ser almacenados bajo condiciones específicas y tienen que ser aplicados por personal especializado.

De acuerdo con Uriel Caballero, criador de reptiles, el veneno suministrado por la crotalus atrux, una especie de víbora de cascabel, puede matar a su víctima en una hora. Agregó que el tratamiento consiste en suministrar dos dosis de antídoto, con un costo aproximado de 2 mil 500 pesos por cada una, durante 10 días.

La unidad médica que cuenta con el tratamiento para la mordedura de la serpiente de cascabel es la clínica 66 del IMSS, localizada a 23 kilómetros de distancia del complejo universitario.

Accidentes automovilísticos

El entorno urbano próximo a la Ciudad Universitaria consiste en lotes baldíos, zonas habitacionales abandonadas y maquiladoras. El bulevar Miguel de la Madrid es una de las pocas vías que usan los estudiantes para llegar a su lugar de estudio, sin embargo, al tratarse de una zona industrial, no son los únicos que utilizan esta vía pues camiones de carga pesada circulan a diario junto con los estudiantes, lo cual ya ha ocasionado accidentes automovilísticos.

En 2015, un estudiante de 19 años falleció al impactarse contra un tracto camión. De acuerdo con reportes periodísticos, la Dirección de Tránsito en el accidente estuvieron involucrados dos automóviles de estudiantes que se impactaron contra un remolque de un tracto camión, alrededor de las ocho de la noche. La Rectoría de la UACJ por su parte, informó que daría todo el apoyo a la familia del estudiante que falleció.

Dos años después, las autoridades registraron otro accidente en el bulevar Miguel de la Madrid, en donde murió un estudiante y otro resultó lesionado de gravedad. En esta ocasión, en el accidente estuvo involucrado un camión de transporte de personal de maquiladora, que cortó el paso al vehículo del estudiante.

La respuesta de las autoridades municipales después de último accidente fue la colocación de señalética vial, así como un tope donde ocurrió el hecho. En ambos eventos, de acuerdo con las autoridades de tránsito, los estudiantes implicados iban a exceso de velocidad.

Uruchurtu Moreno informó que desde que se iniciaron actividades en la CU, se han registrado tres accidentes automovilísticos de gravedad, en donde están involucrados estudiantes de la UACJ. Tan sólo en 2017 registraron siete accidentes viales de impacto “por alcance” y uno más de gravedad.

Pierden 300 horas en transporte

Otro mal que aqueja a los estudiantes es la distancia del centro. Miles se movilizan todos los días desde la mancha urbana para tomar clases en un campus en medio del desierto.

En una encuesta donde participaron más de 400 estudiantes que acuden a la Ciudad Universitaria, se destacó que el 73% ocupa dos horas diarias para trasladarse a su lugar de estudio y regresar sus hogares o empleos, mientras que el 7% respondió que dedica hasta cuatro horas diarias en traslados.

De acuerdo los datos anteriores, un estudiante de la UACJ que acudió al campus gastó 154 horas de su tiempo en traslados, si se toman en cuenta los 77 días de clases que duró el último semestre y dos horas de camino; en contraste, un estudiante que invirtió 4 horas diarias en promedio habría pasado hasta 308 horas en el transporte durante el semestre.

Reubicar a 10 mil estudiantes, promesa incumplida de Javier Corral

En mayo de 2016, durante su campaña como candidato a la gubernatura de Chihuahua, Javier Corral Jurado planteó en un foro con estudiantes de la UACJ, la reubicación de la Ciudad Universitaria al Centro Histórico de Ciudad Juárez, así como la posibilidad de utilizar la infraestructura construida en el desierto para crear una universidad nacional en materia de seguridad pública.

A un año como gobernador del estado de Chihuahua, Javier Corral no ha presentado un proyecto concreto de reubicación.

El director de la CU opinó que no es viable trasladar el campus al centro de la ciudad, pues la densidad poblacional de estudiantes que actualmente toman clases en este campus lo hace difícil, además, el gobierno estatal de Chihuahua no se ha acercado a las autoridades universitarias para plantear la reubicación del campus.

Uruchurtu señaló que la propuesta de Corral respondió a las solicitudes de cambio de campus de algunos estudiantes, por lo que no representa el sentir de la comunidad universitaria que acude al centro, quienes diariamente pierden por lo menos 2 horas de su tiempo en traslados y se enfrentan a situaciones ecológicas y urbanas que los ponen en riesgo. (Fuente Animal Político). 

Al Interior TV

 
 
 

Radio en vivo

Videos

facebook