EPN y Trump presionados: uno por envío de militares y el otro para que haga algo

El Gobierno de México se apresuró a restar gravedad al envío de militares estadounidenses a la frontera común, mientras las condenas en contra de Donald Trump crecen. The New York Times dijo en su editorial este día que el Presidente de Estados Unidos mostró su incapacidad para gobernar y era un “demagogo”, mientras que el Senado pidió a Enrique Peña Nieto que suspenda temporalmente la cooperación con Washington.

En el editorial titulado “El Irracional Plan Fronterizo de Trump”, el diario destacó que el plan de Trump de desplegar al ejercito estadounidense en la frontera con México es “impulsiva, rencorosa y motivada políticamente”.

Es uno de esos días en los que Trump y Peña están parados en la misma piedra: a uno se le critica el envío de tropas, mientras que al segundo se le reclama por no hacer nada.

Alfonso Navarrete Prida, Secretario de Gobernación, restó importancia al hecho esta mañana con Carlos Loret de Mola, lo mismo que Relaciones Exteriores: “México no tiene intención de suspenderla (la cooperación). Está en los mejores intereses del país tener una relación sana, abierta, transparente, franca con nuestro aliado comercial más importante y nuestro socio vecino, pero desde luego, el Presidente fijará una posición y el gobierno de México sacará la misma”.

Después de una semana de golpear a México, Trump salió esta mañana a darle una sobada en la espalda con un tuit ambiguo en el que elogiaba al gobierno de Peña por “desmantelar la caravana” de migrantes que se realiza año con año, al menos desde hace siete. Pero antes le dio un enorme mazazo cuando dijo: “El desgobierno que persiste en nuestra frontera sur es fundamentalmente incompatible con la protección, la seguridad y la soberanía del pueblo estadounidense”. Así lo escribió Trump en un memorándum en el que autorizó enviar a la Guardia Nacional, el miércoles. Agregó que su gobierno no tenía “otra opción más que actuar”.

La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) indicó ayer que la Secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, le dijo al canciller mexicano Luis Videgaray que las tropas emplazadas en la frontera “no portarán armas ni realizarán funciones de control migratorio o aduanero”.

Pero los senadores mexicanos exhortaron a Peña Nieto a que suspenda temporalmente la cooperación con Estados Unidos en cuestiones de inmigración y seguridad. En una declaración no vinculante aprobada el miércoles por unanimidad, los senadores pidieron que el Gobierno de México suspenda los esfuerzos conjuntos “de lucha contra la delincuencia organizada transnacional en tanto el Presidente Donald Trump no se conduzca con la civilidad y el respeto que el pueblo de México merece”.

Nielsen dijo que el plan sería similar a un operativo de 2006 en el que el Presidente George W. Bush envió tropas para que ayudaran a personal de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza con labores no policiales mientras se contrataba y entrenaba a agentes fronterizos. El Presidente Barack Obama también envió a unos 1,200 efectivos en 2010 para fortalecer el combate al narcotráfico y la inmigración ilegal.

Pero Trump le ha dado otro caracter al envío de tropas, armadas o no. Días antes estuvo vociferando en contra de México, país al que ha expresado su desprecio desde que estaba en campaña.

El director de cine Morgan J. Freeman, reaccionó también ante la decisión de Trump y pidió una disculpa por su Presidente, el cual, explicó, no refleja el pensamiento de la mayoría de estadounidenses y del que se siente avergonzado.

“Querido México, pido disculpas por el atroz paso que ha tomado hoy nuestro Presidente. Espero que sepas que sus puntos de vista no reflejan los de la mayoría de los estadounidenses, y espero que su pequeño “truco del ego” acabe pronto”, escribió e su cuenta Twitter.

Donald Trump llegó a amenazar a México con cancelar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y a Honduras con retirarle la ayuda exterior si no detenían la caravana.

Los integrantes de esa caravana, con cerca de mil personas, seguían su recorrido por México, pero no planean llegar a Estados Unidos, sino que culminarán su trayecto en la capital mexicana, en un intento de llamar la atención sobre la suerte de los inmigrantes que hacen la travesía.

Cuando llegue a Ciudad de México, la caravana dará por finalizado su recorrido. México y Estados Unidos comparten una frontera de más de 3 mil kilómetros con 58 puntos de entrada por los cuales cada día cruzan un millón de personas con documentos.

Más de 35 millones de personas de origen mexicano viven en Estados Unidos y un millón de estadounidenses lo hacen en México. Con información de EFE y AP/Sin Embargo). 

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